
Una cálida tarde como hoy
= te conocí =
Los rayos del sol te iluminaban
Y tu voz me enamoraba.
Sentí una brisa rozar mi mejilla,
Pero eran tus manos
Acariciando mis pómulos.
Tu cuerpo me daba calor,
Y tu respiración
Un aliento de vida a mi corazón.
Nos comunicábamos
Aliados del silencio
Lenguaje perfecto del amor.
Nuestros cuerpos,
Unidos con un lienzo rojo
Inevitablemente hacían contacto;
Mientras que mis ojos,
Dulcemente te veían
Y contemplaban
El paisaje de tu cuerpo.
Mi cuerpo sentía
El paraíso de tus brazos
Y la magia de tus caricias.
Tu dulzura llegó hasta mi alma,
Tu ternura me cautivó
Cada palabra se quedó grabada
Y mi tristeza se terminó.
Me encantó el sabor de tus besos,
El calor de tu cuerpo
El olor de tu ser,
Y reconozco
Que siempre te he de querer.
Tus manos:
Dulces sábanas de algodón,
Mi cuna:
Tu regazo.
Dormida,
Arrullada por tu voz
Interpretándome una dulce melodía,
Queriéndote más
Cada segundo del día.
Tus ojos:
Preciosas perlas del rocío,
Dejaban inferir ese carisma
Característico de ti, amor mío.
Aquel atardecer fue inolvidable,
Y quedó marcado
En lo más profundo del alma mía;
Mi grito callado de alegría,
Se dirigió a ti mi ser amado.
Esa tarde mágica
Quedará en mi mente;
Y tu amor mío,
Vivirás en cada instante de mi presente.
